martes, 30 de octubre de 2012

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El abordar una problemática o situación en particular utilizando varios recursos, puede ser más efectivo que el hacer uso exclusivo de una sola herramienta. Asimismo, el observar y mirar un problema desde varias ángulos nos ofrece perspectivas más amplias sobre el terreno que estamos observando que si nos enfocamos en una sola línea.
Ernesto Gore (2005) expone los beneficios resultantes de aplicar distintos modelos, teorías y metáforas para explicar y abordar el sistema organizacional. Las metáforas utilizadas por Gore crean una conexión entre los atributos de algo y nuestra propia experiencia, facilitando y promoviendo el aprendizaje eficaz. Cada metáfora que plantea, ofrece una mirada distinta sobre las organizaciones, relacionadas a teorías establecidas en este campo. Estas además, permiten "describir conceptualizaciones que el Aprendizaje y la Capacitación adquieren dentro de la organización".

Las metáforas que explica Gore se expondrán a continuación:

Organizaciones vistas como instrumentos: desde este ángulo se observa a la organización como un instrumento que debe de ser encaminado para "cumplimiento de los objetivos". El qué, cómo y hacia donde se dirigen, más una estructura formal, con división horizontal del trabajo y objetivos delimitados, son algunas de las características que posee. Se ve la organización por "sus fines". Por lo tanto, dirige todo aprendizaje organizacional para lograr de manera estricta las metas formuladas.
Organizaciones como escenarios para la interacción humana: a diferencia de la primera mirada, esta teoría explica sus objetivos institucionales basándose en las interacciones humanas que fundamentan éstos. Procura entender a la organización, no solo detallando los objetivos o filosofía de la empresa sino describiendo a sus actores, su componente histórico, cultural, estilo de aprendizaje organizacional, identidad, compromiso y el desarrollo o evolución de de conceptos de Liderazgo, Comunicación, Motivación, etc. Se ve la empresa como un entramado de variables que se interconectan de manera continua. El nivel y tipo de aprendizaje adquirido por estas organizaciones están sujetos a los factores culturales y variables antes mencionados.
Organizaciones como sistemas vivientes: esta teoría visualiza a la empresa como un ente viviente, cambiante que evoluciona según el contexto en que se desenvuelve y su respuesta frente a éste. Estas organizaciones son capaces de subsistir y responder a las demandas del medio ambiente; elaboran estrategias, acciones y objetivos para adaptarse a ese contexto y asegurar un "nicho" del cual puedan obtener los recursos necesarios para sobrevivir. Por lo que el aprendizaje en este contexto, va muy encaminado a la adquisición y búsqueda de herramientas que le permitan a sus miembros formular las respuestas adecuadas para darle frente a los cambios del medio.

Cada mirada posee sus debilidades y fortalezas. El punto radica en observar a la organización como un todo que contiene una suma de factores influyentes. La delimitación clara y explícita para lograr los objetivos organizacionales, la sinergia y buenas interacciones entre los grupos de trabajo y la elaboración de estrategias que le permitan a la empresa responder y adaptarse al nuevo contexto, son algunos de los discursos que explican la filosofía y estilo de aprendizaje de una organización.

{+'+} RSE - Razón de ser Etéreo {+'+}


La Responsabilidad Social Empresaria (RSE), es una filosofía corporativa adoptada por la alta dirección de una empresa que tiene el propósito de actuar en beneficio de sus propios trabajadores, sus familias y el entorno social en las zonas de su influencia.
Se la considera como un conjunto integral de políticas, prácticas y programas que se instrumentan en toda la gama de operaciones corporativas y en los procesos de toma de decisiones. Significa poner en marcha un sistema de administración con procedimientos, controles y documentos.
Se puede definir también como los comportamientos de negocio basados en valores éticos y principios de transparencia que incluyen una estrategia de mejoramiento continuo en la relación entre la empresa y sus partes.
Aquí se incluyen clientes, proveedores, socios, consumidores, medio ambiente, comunidades, el gobierno y la sociedad en general.
El concepto de RSE puede incorporar los derechos humanos, medidas de anticorrupción, el medio ambiente, condiciones laborales y actividades dentro de comunidades por medio de alianzas con organizaciones de sociedad civil.
A modo interpretativo, nos parece interesante visualizar caso de RSE llevado a la practica en la argentina:

Caso BankBoston Responsabilidad Social Empresaria en Argentina




Águilas Solidarias es el nombre del programa institucional que lleva a cabo el BankBoston que apunta a cooperar con los más necesitados y dedicar tiempo para compartir juegos y entretenimientos.
En el marco de esta iniciativa, 565 trabajadores de todo el país remodelaron y pintaron doce escuelas en localidades del interior en aproximadamente un año y medio. También desarrollaron una campaña de recolección de medicamentos destinados al Hospital de Reconquista, en Santa Fe.
Paralelamente, también han brindado funciones de teatro infantil en hospitales, visitaron instituciones donde hay niños en situación de riesgo y distribuyeron juguetes en hogares y hospitales de las localidades donde el banco tiene sucursal.
Asimismo, diferentes grupos de empleados se han sumado también al Programa Crece que consta de la promoción educativa y comunitaria que impulsa la entidad financiera en colegios de Villa Soldati.

¿ONG o OGN? Organizaciónes que Generan Noción (de conciencia)


Hace ya varios años nos enfrentamos a una reformulación de los Estados y Gobiernos en todo el mundo en donde fueron surgiendo las organizaciones de la sociedad civil y el sector privado. Una sólida formación y consolidación del nuevo escenario de relaciones no estatales, se genera entonces a partir de la emergencia del tercer sector, conformado por organizaciones sin fines de lucro. Este proceso llevó a que las acciones dirigidas a dar soluciones a la problemática social reemplazaron el rol del Estado, y pasaron por lo tanto a manos de las empresas que integran el tercer sector. 
 En el caso particular de nuestro país, desde la década del 40, la respuesta tradicional del Estado a las demandas de la ciudadanía sobre temas sociales ha sido la ejecución por si de diferentes políticas públicas. El Estado era el encargado de llevar a cabo el proceso completo: identificaba la necesidad, diseñaba la respuesta, elaboraba el procedimiento para alcanzarla y finalmente lo ejecutaba. Sin embargo este tipo de modalidad de intervención hizo crisis y fue desarticulada en los 90 (con las privatizaciones) delegando en algunas instituciones de la sociedad civil la función asistencial sin ningún tipo de monitoreo y evaluación.
Es así como en la actualidad las ONGs pasan a tener una posición fundamental e importante en lo que respecta al cumplimiento de la satisfacción de las necesidades sociales, que no se hayan respaldadas y resueltas por las instituciones estatales, como debería serlo.
 Hasta los años '70 la participación social y política en la Argentina se centralizaba en el sistema político de partido, y el Estado estaba en el centro de la escena donde actuaban los diferentes actores corporativos (burguesía, movimiento obrero, los militares, la iglesia) que tenían capacidad de intervenir en el espacio de poder de dicho Estado. A partir de la década del '70 hay un progresivo avance de los movimientos no gubernamentales (ONG) que canalizan las demandas sociales al Estado por fuera de los partidos políticos. Con el tiempo algunas de estas ONG se institucionalizan conformando lo que se denomina el Tercer Sector, que se constituye como entidad diferente al Estado y al mercado.
En los '90 con el auge de las políticas neoliberales, las ONG se convierten en las intermediarias entre los desposeídos y el poder. En algún sentido, toman informalmente el lugar del Estado benefactor y se constituyen formalmente dentro de la sociedad civil.    Los movimientos y organizaciones extra partidarios son vistos como garantía para la consolidación de la democracia; en su doble rol, como sistema colectivo de reconocimiento social y como intermediarios políticos no partidarios.
 Estos cambios sociales transforman el paradigma de la pirámide de poder donde todo debía converger en la centralización desde al Estado. Ahora, con la nueva y diferente forma de inclusión de la sociedad civil y su consecuente creación de distintas organizaciones se favorece la creación de una red horizontal que fomenta la reciprocidad y la participación.
 Por suerte, a pesar de que el estado posee una actitud reacia, desilusionando cada vez más a la mayoría de la población, sabemos que podemos contar con organizaciones que se preocupan y ocupan de nuestras necesidades.


El arte de combinar empresa y familia

"El arte de combinar empresa y familia conlleva a enfrentar día a día dos conceptos que, en apariencia, son antagónicos: el Amor y el Dinero. Pero no hay nada más lejano de la verdad, pues las empresas familiares implican el compartir el trabajo con los seres amados".


“Las empresas familiares se encuentran sometidas a las mismas presiones competitivas que el resto de las organizaciones. Pero, a la hora de enfrentarlas, sus directivos se encuentran ante un doble desafío: no sólo deben asegurar la adecuada gestión del negocio, sino también preocuparse por preservar la armonía en la familia”.
Bermejo Sánchez  habla de dos derivadas en el desafío de la gestión de empresas familiares: La gestión de las singularidades y la gestión del negocio. Sobre la gestión de las singularidades plantea que es necesario que las estructuras de la organización estén preparadas para las transiciones que se da a lo largo de la vida de la empresa familiar, afectando tanto a las personas como al negocio. Explica dos desafíos fundamentales: reglas claras, definiendo valores y principios que sustenten las relaciones de la familia y la empresa, definir claramente el gobierno de la familia y el gobierno de la empresa, para así poder separar una de la otra. 
Acerca de la gestión del negocio, el autor plantea tres asuntos prioritarios: definir una estrategia, es decir, dejar atrás la tradición y crear una visión estratégica que enfoque el negocio; crecimiento y rentabilidad, donde se insta a la empresa familiar a hacer crecer el negocio y contar en todo momento con un líder empresario que supere el rol de “buen gerente”, que posea una métrica que ayude a identificar los parámetros del éxito; y recursos, que implica sumar recursos tanto económicos como personales, consecuencia directa de un plan estratégico, evitando actuar siempre desde un punto de vista conservador.Por otro lado, el autor también habla respecto al modelo de dirección de empresas familiares, comentando que en muchas ocasiones este tipo de empresas suele perder mucho tiempo en “debates internos, en resolver asuntos de familia, en gestionar conflictos o en poner sobre la mesa cuestiones personales. Además, es común que se confunda el respeto a la tradición con el inmovilismo”.                               Bermejo Sánchez