jueves, 13 de septiembre de 2012

ComunicArte



 El origen etimológico de la palabra comunicación deriva del latín “communicare”, que significa “compartir algo, poner en común”. Al comunicarnos pretendemos establecer ese algo en común con alguien o, lo que es lo mismo, tratamos de compartir alguna información, alguna idea o actitud. Parece fundamental destacar la relación que existe entre la información y comunicación, debido a que la información por sí sola sin comunicación estructura a la información y le da un marco de referencia. La diferencia principal entre ambas reside en que la información no precisa de feedback para brindarla, pero en cambio en la comunicación es necesaria la respuesta del interlocutor para poder seguir estableciéndose.
 Las principales funciones de la comunicación son cuatro: Motivación, Expresión emocional, Cooperación y Control. Pero, a su vez, también existen barreras o ruidos en el proceso de comunicación que son aquellas interferencias que impiden, distorsionan o retardan a la comunicación. Existen diferentes y variados tipos de ruidos, los hay físicos y psicológicos. Llevando a la comunicación el análisis de la comunicación se suele limitar al intercambio de información entre un emisor y un receptor. A la hora de comunicar, la conducción de la organización no es pasiva. Para la dirección el manejo del discurso es poder. Se espera que el discurso directivo movilice a la organización para el logro de los objetivos prioritarios (los de la dirección). Se trabajará sobre la motivación y la visión compartida, y quienes no cuadren o acepten no entenderán el propósito de la organización. Por eso se requiere una actitud ejemplificadora y desinteresada desde la conducción, que permita la crítica y acepte negociar sus privilegios.
 El intercambio de ideas u opiniones suele generar, según el tema a tratar, discrepancias, pero estará en la habilidad del líder el saber conducir dichas situaciones y reencauzar el diálogo para lograr el objetivo que se pretende lograr. Es el objetivo de los líderes lograr consolidar una cultura abierta, flexible y compartida, centrada en los resultados, las personas y el desarrollo de nuevos líderes comunicantes. Mediante la puesta en marcha del diálogo se esta en condiciones de alinearse como equipo y de lograr los resultados deseados colectivamente a través de, generar en los miembros, una visión compartida derivada del convencimiento que produce el conversar. Por lo cual el líder deberá establecer los canales de comunicación necesarios para lograrlo. En relación a esto podemos hablar del concepto de “comunicación interna”, que es de importancia para que la organización funcione adecuadamente. Este tipo de comunicación surge para lograr la integración organizacional y la motivación del personal, con el fin de conseguir una imagen positiva, un clima organizacional adecuado y también poder retener al personal.
 Como para cerrar con este tema nos parece interesante anexar un artículo del Diario La Nación, publicado el domingo 15 de enero de 2012, y complementa las concepciones teóricas dichas previamente.

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